11 Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. 2 (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos. 3 Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. 4 Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. 5 Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. (Juan 11) Cuando los problemas o situaciones difíciles llegan a nuestras vidas, la palabra de Dios te invita a conservar la calma, por eso vemos que el Maestro lo primero que hace es declarar que esta enfermedad no es para muerte, porque uno de sus amados la sufre, entonces toma el control de si mismo y se empodera de la gloria de Dios, lo podemos tomar de: 2 Timoteo 1:7 “Porque Dios no nos dio un espíritu de temor s...